Viento danzarín

Otra vez comparto Letras de grandes escritores, en este caso de Dolores, cuyo alias artístico es Do.Lobera,

Do.lobera

El viento es un danzarín y ha venido a mostrarnos sus movimientos.

Se sube por las ramas y se pasea por ellas para sacudirles las hojas con elegantes y rápidos movimientos.

También entra a los claustros y edificios abiertos para subir por las paredes y tocar el techo para salir y volver a entrar, renovando el aire pegado a las paredes con sus pies ligeros.

Se empeña en empujar a todos para que le sigan y le vean bailar, para que sean libres y bailen con él.

Es el viento bailón.

Es la libertad que llama a la puerta.

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LA MUJER PAJARO

Les comparto éste hermoso cuento de una genia y gran escritora Ana Laura Piera (Tigrilla), espero que lo disfruten

pildoras para soñar

Cuento corto, original.

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Amanecì gorjeando…y no se trata de prosa poètica. Amanecì gorjeando como un ave. No me dì cuenta al principio, como siempre, yo comencè a repartir òrdenes e instrucciones a diestra y siniestra, “¡vìstanse!, ¡ya es hora!”, “¡no dejen la ropa tirada!”, “¿se lavaron los dientes?”, “¿Alfredo, vas a querer huevos tibios o fritos?”, pero la cara de absoluto asombro de mis hijas y esposo, asì como la falta de respuesta a mis arengas me indicaron que algo andaba mal. Fue entonces cuando me escuchè a mì misma; de mi boca no salìan palabras, sino gorjeos como los de los pàjaros. Cerrè los ojos pensando que en realidad aun no me habia despertado y estaba inmersa en alguna especie de sueño extraño, causado quizà por la mala digestiòn de la lasaña de la cena anterior. Los abrì de nuevo pero el sueño…

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Sexo Onírico by Alexis Deblasis

Sexo Onírico, aquí mi prueba para microrrelatos eróticos, gracias Masticadores de Letras por darme la posibilidad, gracias Santiago Acuña por darme la posibilidad de publicar.
Espero les guste

Focus / Masticadores

Juan estaba sentado en su cuarto pensando y llorando, si bien ya habían pasado diez años de su separación con Micaela, pero él recordaba cada momento como su hubiese sido ayer, esa sonrisa hermosa, sus ojos de color café, siempre con el pelo suelto. Micaela fue una diosa para Juan, había sido amor a primera vista, y al parecer ese amor nunca se había terminado, tuvieron que separarse porque ella se mudó con su familia a Francia; eso lo dejó a Juan muy deprimido, luego de diez años él no había logrado nada en su vida, solo se la pasaba en su trabajo de empleado y sus tiempos libre los aprovechaba para salir a caminar y recordar a Micaela, no de enamoró de nadie más, los primeros meses se enviaba e-mails con Micaela pero luego perdió su contacto, y desde entonces solo la recuerda y la extraña.

En una de…

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Mi peor pesadilla

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Queridos lectores, les traigo este microrrelato. Muchas veces todos creemos que los locos están locos, pero ¿y si en verdad los locos somos nosotros? tal vez en la locura está la verdad, tal vez no exista la locura y solo sea una parte de la verdad que no podemos ver; espero que les guste esta lectura

Hola, soy Manuel, estoy internado en un hospital psiquiátrico, no sé en cuál, o tal vez si lo sé o lo supe, voy a contar mi historia, una historia que muchos no creen, y fue la razón por la que estoy acá, en prisión. Yo venía caminando una tarde a la salida de la facultad y encuentro en la calle una mujer, tirada en el suelo y sangrando, me aproximo a ayudarla, pero me dijo que me alejara, y a los gritos me decía que alguien quiere matarla; yo no lo comprendía pero entonces un hombre aparece súbitamente detrás de mi, me doy vuelta y lo único que alcanzo a ver es a un hombre con la cara llena de cicatrices y un tatuaje de una calavera se le notaba en el extremo de su antebrazo, el mismo brazo con el que sacó un cuchillo y me lo clavó. Creo haber perdido mucha sangre porque me desmayé y para cuando desperté estaba acá en esta prisión, y todos me culpan por la muerte de esa mujer que encima en las noticias dice que yo la maté y me quise suicidar.

Por un largo tiempo yo terminé creyendo esa verdad distorsionada que me decían, terminé creyendo que yo la había matado; y es que hacen ya siete años de aquel incidente y la mente lo termina aceptando, pero hace poco que comienzo a tener pesadillas, y varias veces me despierto a los gritos en la fría celda, y esto solo consigue que los guardias y doctores vengan a inyectarme, no sé con que me inyectan, sólo sé que cuando lo hacen mis ojos se cierran y caigo en el mismo sueño, en la misma pesadilla de la cual me desperté, obligado a revivir la escena una y otra vez del asesino apuñalándome; y por momentos se me aparece la mujer que sangraba en la calle, y me hablaba, algo del asesino, está entre nosotros me dice. Pero al otro día se lo cuento a mi psiquiatra cuando me visita y lo único que hace es volverme a inyectar, nadie me cree pero estoy seguro que algo tengo que hacer, esa mujer me está pidiendo justicia, ese hombre puede haber sido un violador ¿Quién sabe? ¿y si hay más víctimas?, esas preguntas no las voy a poder responder a menos que salga de acá y actúe, así que tengo un plan, está noche gritaré simulando otra de mis pesadillas, creo que no se me va a hacer difícil porque la pesadilla va a volver, cuando crean que estoy loco va a ser el momento de moverme para esquivar el pinchazo y cerrar la puerta de la celda y escapar; si, eso es lo que haré. Y es que ya no aguanto más en cada pesadilla me veo mis manos llenas de sangre, sangre de aquella mujer que el asesinó me implantó, y no estoy loco porque ella se me ha aparecido varias veces y me lo confirma. Ya es de noche, éste es el momento:

— AAAAAAAAAAHHHHHHHHH

Ahora me hago el desmayado en el suelo de la fría celda, y apenas esté por sentir el pinchazo me muevo antes que el líquido entre en mi cuerpo, cinco, cuatro, tres, dos, uno.

Mis ojos comienzan a cerrarse, y siento otro pinchazo más pero está vez es mas grueso, y en mi glúteo, siento un profundo dolor que encima no puedo ni gritar, el asesino violador está aquí, haciéndome revivir mi pesadilla una vez más, pero todo este sufrimiento algún día se va a terminar y voy a luchar por la justicia de esa mujer, ahora no me creen, y tal vez todos en este mundo crean que estoy loco pero yo se que no lo estoy, que estoy diciendo la verdad, solo soy un hombre que está reviviendo su peor pesadilla cada día.

Alexis Deblasis

Los Tres Pilares fundamentales: Paz, Amor y Felicidad

Queridos lectores: Antes que nada pido mil disculpas por la falta de actualización, he tenido unos días difíciles pero hoy vuelvo a escribir y voy a tratar de no caer más, les traigo una linda historia de Amor, en mi otro blog, que es como una extensión a este blog, por favor hacer clic en el siguiente botón:

Espero les guste y prometo no dejar caer tanto el blog, son tiempos difíciles y la verdad que en un hogar no pueden faltar esos tres pilares, yo creo que es la base para que un hogar funcione. Saludos, y espero les guste ésta lectura.

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DESEO

Les comparto este microrrelato de Ana Piera, espero les guste como a mi

pildoras para soñar

Cuando el deseo se hace insoportable sólo quieres llenarte de placer. Cuento corto, original.

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El todavía se encontraba sentado frente a su monitor de trabajo cuando la idea comenzó a gestarse en su cabeza. Sintió mariposas volando en su vientre sólo de imaginar lo que haría al llegar. Una rápida mirada al cancerbero del tiempo -el reloj de la oficina-, le confirmó que la hora de salida se acercaba.

Durante el trayecto a casa no pudo evitar mojarse los labios en anticipación. Sus dedos temblaban de imaginar el primer contacto. En un cruce estuvo a punto de saltarse el semáforo por lo que tuvo que frenar de improviso y casi causa un accidente. Su ensoñación se vió interrumpida por los bocinazos de protesta y los insultos hacia su persona.

Trató de concentrarse hasta llegar a su casa pero era difícil. El deseo lo dominaba.

Cuando…

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Mi sueño…

Andando tras tu encuentro...

Desperté en un mar de nubes
rodeado de sonrientes querubines,
con los cuales disfrutaba el poder volar
viendo hacia abajo como nos alejábamos
o nos acercábamos a la ciudad,
los tejados rojos de bonitas casas,
el hierro y el cemento voraz de los edificios,
la gente yendo de uno a otro lado,
todo aquello que desde las alturas
uno no tiene idea de imaginarse
que se siente pero viví ese instante.

Abrí los ojos con una placidez desconocida,
aún sentía el aleteo de mis brazos
tratando de aproximarse o alejarse,
de la ciudad en que la nube de polución
todo lo cubría poco cerca de las nubes.

Me sentí infinitamente feliz, al recordar
ese sueño mágico contrariando
la interrupción de mi descanso,
muy a menudo cuando Daysi
saltaba a mi cama, despertándome
con la correa entre sus dientes.

¿Habrá sido un sueño en realidad?
O un deja vu de otra dimensión
distinta a la que habito….

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Cicatrices…

Les comparto unas muy bellas y ciertas palabras de Brenda…

Mis Microbrelatos

Las cicatrices no se eligen. No puedes decidir que nadie ni nada te haga daño. Es imposible. Por desgracia…

Las cicatrices te curten, te condicionan, te castigan, hacen que te comportes de una u otra manera con la gente que va apareciendo en tu vida…

Las cicatrices duelen, apenan, pero también te pueden hacer más fuerte y valiente…

Pero no permitas que tus cicatrices hagan daño a quien no quieres que se vea sometido a ellas, a quien no te las inflingió ni quiere hacerlas más hondas…

Cicatrices (Comocaina)

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La Escritura es Arte

Photo by Andrea Piacquadio on Pexels.com

Mía se la pasaba todo el tiempo encerrada en su cuarto con su máquina de escribir, amaba tanto escribir y pase lo que pase estaba dispuesta a cumplir su sueño de escribir su primer libro, pero una serie de sucesos la llevaron a ir por el camino contrario, se había publicado una ley en donde se prohibía la escritura y lectura en el país, y cualquiera que transgrediera dicha ley lo encerraban en prisión. Triste Mía con el entrecejo fruncido pensaba, en hacerlo a escondidas y quizá publicarlo en otro país porque no iba a rendirse a sus sueños tan fácilmente. Amaba crear historias, crear mundos, así que se disponía a escribir a escondidas todas las tardes cuando legaba de trabajar.

Cuando terminó el libro, la miseria la devoraba y se había puesto de novia, pero nunca abandonó la escritura, ahora escribía relatos y cuentos para niños y jóvenes con la esperanza de que algún día se cancelara esa ley. Pero obviamente eso parecía un futuro muy muy lejano y casi imposible.

Con el correr del tiempo, habían pasado veinte años y ella se había casado y ya tenía dos hijos, se había olvidado de la escritura o al menos es lo que creía ella, porque una tarde cuando fue a su cuarto apurada en buscar su ropa de gala para una asamblea muy importante, encuentra en el fondo de su armario una caja, que ella misma había guardado durante su adolescencia, la abrió lentamente y contenía el libro que ella había escrito y los cuentos que decidió leerlos mientras recordaba esos momentos y una lágrima rondaba por su mejilla, recordó lo que amaba la escritura, y se lamentaba el haberla dejado, el no haber luchado para que se rechazara esa ley. Ahora Mía le leía esos cuentos a sus hijos antes de dormir, cerraba las ventanas para que nadie se enterara de que leía cuentos, hizo eso durante muchas noches hasta que un día la policía golpea la puerta de su casa buscando a una criminal con su descripción. Nunca supo Mía de que manera se enteraron pero era aún más injusto que la llamen criminal solo por escribir, y por leer, se la llevaron detenida; sus hijos la miraban mientras la subían al móvil.

Así pasaron cinco años Mía encerrada en su celda y sus hijos viviendo con su padre, quienes la visitaban todos los días, y cada vez que el guardia se iba sus hijos le relataban a Mía palabra por palabra los cuentos que ella le leía, Mía lloraba de emoción al saber que a ellos les habían gustado los cuentos. Y entonces ella pensó, en que tal vez esa época no era el momento pero tal vez más adelante la gente reaccione y rechace esa ley, así que cuando su marido pagó la fianza ella fue hasta su armario sacó los cuentos y se los regaló a sus hijos quienes los recibieron encantados como si fuera oro, y el libro que había escrito era una novela que trataba de una hermosa princesa que luchaba por sus sueños aunque se vieran imposibles, si bien el libro no tenía tapa ya que era un borrador, ella le puso su nombre, lo guardó en la caja y la enterró en el fondo de su casa, con la esperanza de que en el futuro alguien la encuentre y publique su libro, tenía la esperanza de que aunque sea después de muerta conseguir cumplir el sueño de que su libro esté publicado.

Siguió viviendo su vida normalmente, con su marido y sus hijos, la ley aún seguía en pie y peor, ahora le daban pena de muerte al que encontraran leyendo o escribiendo. Con el tiempo Mía comenzó a enfermar, un extraño cáncer en su sangre le decía que era hora de partir, veía a sus hijos ya grandes llorando al lado de su cama, su marido tomándole la mano y con la cara humedecida de lágrimas le dio un beso. Mía empezó a ver borroso, ya estaba viendo una luz pero antes de partir, dijo con el último suspiro:

“La escritura es arte, no pueden prohibirla”

Y al mismo tiempo les dio a sus hijos un pergamino, donde había un mapa; con las pistas e indicaciones de la ubicación de su libro.

Alexis Deblasis

Photo by Daria Shevtsova on Pexels.com

La chica de la máscara de cartón

Photo by Daisy Anderson on Pexels.com

Culpado de un asesinato Juan debe probar su inosencia, pero debe antes que nada salir y buscar la manera de que no lo descubran, se hace una máscara de cartón y sale a descubrir el misterio. ¿Quién mató a Valeria? ¿Por qué lo culparon a él?

La respuesta a todas esas preguntas está en la calle, se fabricó una máscara de cartón y salió; en la calle no había nadie, se sentía como si estuviera en un barrio abandonado, muy raro que en época de carnavales no se vea gente, siguió caminando y llegó a una plaza, se fumó un cigarro tratando de ignorar la tentación de quitarse la máscara.

Luego de pasar horas en esa plaza llegá una mujer y se sienta a su lado, dicha mujer tiene una máscara de cartón prolijamente acomodada.

Juan pensaba que tal vez esa mujer estaba pasando por lo mismo que él porque salía todas las tardes y siempre se la encontraba en el mismo lugar, hasta que decide preguntarle, pero ella no quiso decir su propósito. Se siguieron viendo sin conocerse el rostro se miraban a los ojos, y fue tan profunda esa mirada que ambos se enamoraron o al menos Juan porque ella representaba un misterio, ya que no quería decir su verdadero nombre.

Con el correr de los años Juan terminó en prisión, triste y solo pero esa mujer de máscara de cartón lo visitaba siempre, se terminó enamorando pero hay algo que Juan nunca lo sabrá y es que esa mujer se llama María, una poderosa agente secreta que tenía como misión encontrarlo y atraparlo a él, fue por ella que él ahora estaba preso.

Alexis Deblasis

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