Seres Mutantes

Foto de Maryia Plashchynskaya en Pexels

Luego de una serie de ataques a la ciudad por un misterioso sujeto con un tercer ojo, tres jóvenes deciden emprender un viaje hacia unas islas ubicadas al norte de Europa. Era el viaje más peligroso que iban a hacer en sus vidas, pero pese al terror que habitaba en su ciudad, esa parecía ser la mejor opción para entender los sucesos ocurridos y asi poder terminarlo de una vez por todas; y es que es algo confuso, el sujeto con el tercer ojo puede hacer cosas que desafían las leyes de la naturaleza, ya que causa muertes de inocentes  con solo mirarlas con su ojo, que curiosamente se encuentra en su frente; los pocos sobrevivientes que lo pudieron ver lo describen como un orificio en su frente del cuál proviene una luz cegadora de color rojo, dicha luz te hace tener visiones de los peores temores, y enloquecen tanto a la víctima para que le suplique matarlos y entonces les concede la petición.

–¿Quién será este asesino?, ¿cómo haremos para detenerlo? – preguntaba Isabel, la más jóven de las tres mientras metía en su bolso un rifle muy potente
— No lo sabemos, – le contestó Paula – pero según nuestro último descubrimiento, el asesino antes de venir a la ciudad visitó esa isla, no sabemos con que no encontraremos allá, por eso tenemos que ir preparadas.

— Así es – respondía por último Mariela, la Más grande de las tres.

Ellas eran amigas que se conocieron en la facultad y luego su relación se forzó más cuando fueron entrenadas duramente por una organización con un solo propósito, «Convertirlas en Asesinas», pero esa es una historia que no contaré por el momento, les voy a contar la historia sobre las aventuras que estas tres mujeres tuvieron en esa isla, cada reto que tuvieron que superar, cada momento en que estuvieron al borde de la muerte hasta que hallaron lo que buscaban.

Era un día caluroso tanto que la ropa se les pegaba a la piel, ellas se dirigían hacia el puerto, habían conseguido un barco que las llevaría desde Argentina hasta el norte de Europa, subieron los cargamentos de comida y abrigos, un gran cargamento lleno de armas de todo tipo, desde Arcos con flechas hasta el mejor rifle de última moda; estas tres mujeres sabían defenderse muy bien y estaban dispuestas a hacer lo que fuera necesario para terminar con el mal que cierne en su ciudad. El Barco era grande y equipado con grandes cañones que sobresalían desde sus costados. Cuando tuvieron todo listo elevaron el ancla y Paula tomó el timón mientras Mariela e Isabel observaban el puerto alejarse.

Pasadas las horas el viaje se tornaba más fresco,  con los vientos soplando desde ambos sentidos produciendo una gran cantidad de olas que dificultaron un poco a Paula, pero por suerte lo pudo sobrellevar hasta que las aguas se calmaron dejando solo una suave brisa justo en dirección a la que tenían que ir, así que abrieron las velas para que Paula pudiera descansar. Mientras tanto aprovechaban su tiempo para entrenar: tiro al blanco y boxeo; Isabel, pese a ser la más jóven de las tres, nadie le podía ganar cuando se trataba de boxear, sabía estudiar muy bien al oponente como para no dejar que la golpearan, así que Mariela y Paula terminaron con varios moretones en ese entrenamiento pero contentas de los buenos reflejos de Isabel.

El barco seguía navegando, las aguas tomaban el color rojizo del atardecer, pese a las circunstancias de dicho viaje, ellas se sintieron a gusto y en paz por primera vez desde que embarcaron; y es que el ocaso es un momento del día muy hermoso y observarlo genera esperanza.

Con el correr de las horas la situación se volvió tensa, las tres amigas se quedaron dormidas y sumergidas en un profundo sueño, más bien en sus peores pesadillas, ese tipo de pesadillas que hace dudar entre la realidad y el sueño. Y entonces, ¿qué sucede cuando tres jóvenes entrenadas para asesinar son conmovidas psicológicamente mediante el sueño y aisladas en un viaje solas?, se intentan matar entre ellas, y es que la situación las confunde, Isabel se levanta de un salto y se le acerca a Mariela, pronuncia unas palabras en un idioma muy extraño y luego intenta asfixiarla, la va a matar, ya es tarde, Mariela está a punto de cerrar los ojos para siempre.

Al cabo de unas horas Mariela despertó, no parecía recordar nada, solo haber visto a Isabel intentando matarla, le parecía una locura, así que abrió los ojos, se sobresaltó al ver a Isabel con unos feroces colmillos, ojos de color rojo, y parecía incontrolable, no parecía escuchar a sus amigas, así que Paula la había encadenado a un poste.

Una situación muy confusa pero ahora entendían todo, lo que realmente le había sucedido hace aproximadamente dos años a Isabel, en ese lugar donde las entrenaron para Asesinas,  esa organización, al parecer tenía otro propósito, y eran cosas inexplicables e imposibles de creer, eso lo supieron cuando vieron que de la cabeza de Isabel provenía una luz verde, como un láser (similar a la del asesino de la ciudad) cuando se acercaron a ver vieron que era un agujero en su cráneo, habían practicado la trepanación en ella, y esa intervención quirúrgica le había dado a Isabel superpoderes, o más bien una maldición, si bien no tenía un tercer ojo, pero en ese agujero había algo, la fuente de su poder. No comprendían nada y ahora tenían muchas más dudas, así que Mariela y Paula se revisaron mutuamente a ver si también habían practicado la trepanación en ellas, pero no, en aquel secuestro solo a Isabel habían agujereado el cráneo, así que se preguntaban si tal vez el asesino también tendría algo que ver con la organización, y ¿hacia a dónde se dirigían. exactamente? se repetían esa pregunta Paula y Mariela mientas observaban a Isabel con la esperanza de que volviera a la normalidad, sus feroces colmillos las amenazaban arduamente, en sus ojos de color rojo no se veía nada, solo hambre de matar.

No por nada Paula era la más inteligente, se dió cuenta de que Isabel no era ella, y con la esperanza de que volviera pensó que tal vez no recordaría nada y no les creería, así que decidió filmarla. Y justo en el momento en que saca su teléfono y comienza a filmar empieza la transformación de Isabel, sus colmillos de iban encogiendo, y su cara lentamente iba tomando la forma de humana otra vez, el agujero en su cabeza ya lucía opaco y volvía a confundirse con el cabello castaño propio de Isabel, fue un alivió para Paula quien guardaba su teléfono y se dirigió hacia su amiga para desatarle las cadenas y contarle lo ocurrido y porqué había tenido que encadenarla. pasaron el resto del viaje comentando sobre lo sucedido y examinando el agujero en la cabeza de Isabel, quién tampoco tenía idea de que lo tenía.

Para cuando llegaron a la isla, tenían muchas más dudas que cuando embarcaron, sobre todo Isabel quería saber más sobre lo que le había sucedido y si la próxima vez podría controlarse para no matar a sus amigas. La Isla era extraña y sorprendente, con sus árboles de color verde, de fondo, una playa desierta en la orilla, todo hubiera sido hermoso sino fuera porque del bosque provenía una niebla amenazadora que imposibilitaba  ver su interior; se apresuraron a desembarcar sus armas y equiparse para entrar al bosque, cerraron bien el barco y lo taparon con algunas hojas.

A medida que se adentraban en el bosque las tres amigas sentían un terror, como si alguien estuviera a sus espaldas permanentemente, miraban para todos lados  y estaban alertas a todo. Caminaron sigilosamente mientras oían el ruido de algo parecido a un ave, era muy raro, un ave cantando de noche, así que avanzaron siguiendo el canto y llegaron a una cueva, oscura por dentro y en la puerta se encontraba un ser completamente extraño, se paraba en dos patas como un hombre, pero para arriba tenía el cuerpo de un ave, unas manos con garras de águila, un pico un poco torcido como si lo hubieran golpeado hasta arrancarlo, hubieran creído que era un águila si no fuera por sus piernas de humano,  en su cabeza al lado de su pico pudieron notar el agujero en su cráneo, claramente la trepanación lo había mutado.

Siguieron caminando y notaron que el ser mutado como un águila le sobresalían lágrimas de sus ojos, estaba enfrentando el proceso de renovación del águila, para vivir más, el águila es un muy curioso animal, puede vivir hasta 70 años pero para eso debe pasar por un doloroso proceso de renovación a la edad de 40 años; fue por eso que que ese ser no las atacó esa noche, y su canto era para poder sobrellevar el dolor.

La cueva era totalmente oscura, excepto por un camino de rocas brillantes en el suelo indicándoles un camino, siguieron sigilosamente y alertas a cualquier ruido hasta que llegaron al fondo de la cueva dónde había un santuario, unos cuantos esqueletos en las paredes con agujeros en sus cráneos, un altar enorme dónde había un hombre. Pensaron en hablar con ese hombre pero justo dió curso de nuevo la transformación de Isabel y se acercó con sus colmillos y ojos rojos hacia el altar, el hombre la roció con un líquido bastante raro y ella lo agradeció. En ese momento unas sombras amenazadoras agitaron contra Mariela y Paula quienes no les quedó otra que correr dejando atrás a su amiga, se escondieron detrás de una roca y Paula sacó su arco, apuntando con su mejor flecha consiguió darle a la sombra en el pecho, y justo cuando está cayó de transformó en una hermosa mujer muerta en el suelo, era claro, que cada ser extraño que encontrarán allí eran nada más que humanos, gente a la que habían practicado la trepanación. Comenzaron a disparas flechas Mariela y Paula simultáneamente a las sombras y uno a uno los cadáveres caían al suelo, pero en ese momento Isabel se les acerca con sus amenazadores colmillos, sin control alguno, ellas lo querían matar a su amiga así que corrieron y salieron rápidamente de la cueva . Al hacer eso Isabel volvió a ingresar a lo oscuro por el camino de rocas brillantes.

Paula y Mariela hablaban sobre lo que debían hacer, lo iban a abandonar a su amigazo claramente tenían que volver a buscarla, pero no con flechas letales. Recordaban haber visto en el interior de la cueva unas botellas en un estante justo al lado de los esqueletos, una de esas botellas podría contener alguna cura, debían pensar eso, la esperanza nunca se pierde. Volvieron al barco para hacer un plan para ingresar y robar la botella con el antídoto, un sentimiento de terror y furia se apoderaba de ellas, porque era su amiga y claramente alguien se las había arrebatado.

Para cuando llegaron al barco todo estaba perdido, el barco destruido completamente, dejándolas a la deriva en la playa, sin comida ni abrigos, era un alivio que por lo menos las armas la llevaban con ellas, todas menos las armas que tenía Isabel. Tendrían que buscar donde pasar la noche psrs descansar y planear como rescatar a su amiga.

Esta historia continuará…

Alexis Deblasis

Publicado por Wulfric WeGood Goldstein

Desde chico fui muy tímido en la escuela era incapaz de entablar una conversación, siempre fui solitario y pensativo, y antes odiaba esa parte de mi porque no me sentía normal o mas bien como los demás, pero a medida que fui creciendo mis experiencias, buenas y malas me hicieron cambiar esa opinión y la verdad me siento mejor y tranquilo con la persona que antes fui y la persona que soy ahora, yo creo que hay una conexión, ya que hoy en día disfruto la soledad y agradezco el haber sido solitario, hoy quizá no sea tan tímido como antes jaja pero si aprecio el estar solo debes en cuando relajarme estar conmigo mismo y siempre voy a apreciar eso. Ojo esto no significa que no vaya a estar con nadie, también he estado enamorado y también me volveré a enamorar y planeo casarme, tener hijos etc. …

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