Río de Emociones

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El río, fuente de agua corriente, muchas veces su ruido conlleva a paz y tranquilidad, en muchos casos es un límite, entre dos estados, o provincias.

Hoy les voy a hablar acerca de dos jóvenes que si bien no se conocen, pero tienen una vida en paralelo sin darse cuenta de que están destinados a estar juntos; la historia comienza en el río de las emociones, que es estrictamente el límite entre los pueblos, que nunca se hablaron ni intercambiaron relaciones, por miedo a los rumores que decían sobre ese río, el río de las emociones, comentaban que cada ser humano que intentaba cruzar terminaba perdido en un mar de emociones y aún si lograba llegar hasta el otro lado su mente se perdía, como si la corriente de agua se llevara todos sus deseos, sus sueños, sus ganas de vivir. Así que por eso es que la gente ya no se atrevía ni a tocar el agua, Éstos dos pueblos son: Raven y Salam.

Martín es un chico de diecisiete años de edad, y vive en el pueblo de “Raven” que tienen como ícono al cuervo, que es el ave de su insignia, desde chico a Martín le enseñaron a respetar a los animales, es un pueblo muy tranquilo, aunque en varias ocasiones atraparon a Martín y a sus amigos envuelto en un buen lío sus travesuras de niño pero para el pueblo no eran travesuras ya que Martín pertenece a la realeza, su padre y su madre son rey y reina de Raven, lo que significa que Martín es un príncipe pero nunca se comportó como uno. Le gustaba salir con sus amigos y hacer travesuras por allí, jugaban y se correteaban hasta que un día se acercaron al río con la apuesta de que tenían beber agua de él para poder seguir permaneciendo al grupo, Martín como siempre quería llamar la atención, fue el primero en hacerlo y apenas el agua tocó su garganta, sintió un remolino en su interior, lloraba y lloraba aunque no sabía el motivo, solo sabía que estaba triste aunque solo duró unos segundos porque luego se puso a reír, mientras veía a sus amigos riéndose porque al parecer estaba adoptando una conducta un poco rara debido a las emociones que iba teniendo a medida que el agua del río atravesaba su aparato digestivo. Esa experiencia al parecer les resultó divertida porque todas las tardes volvían a jugar a la orilla del río, hasta que un día a Martín le pega algo en la cabeza, era una botella que rebota en Martín y cae al Río, sin comprender se da vuelta y ve la botella como se la llevaba el agua, ve justo dentro de la botella un pergamino, al parecer un mensaje. Podría ser un mensaje de algún náufrago, o lo que sea pero Martín no podía dejar que esa botella se fuera, así que se tiró al río, no sentía nada, y mientras movía sus brazos para acercarse a la botella solo pensaba en eso y en la curiosidad de ver de que se trata. Cuando volvió con la botella en la mano, sus amigos lo miraban pero el no se daba cuenta porque aparentemente no tenía emociones, y si no fuera por la curiosidad de ver el mensaje en la botella Martín se habría suicidado. Sus amigos lo miraban sorprendido mientras éste desplegaba el pergamino que decía:

Hola soy Kate: Soy del pueblo de Salam que en árabe significa Paz, escribo este mensaje porque tengo la curiosidad de ver que hay del otro lado del río, puesto que en mi pueblo hay una serie de estrictos reglamentos en donde no se nos permite acercarnos al río, si bien hay un propósito pero yo no lo se, ya que mi mamá nunca me lo ha contado, he roto algunas normas de mi pueblo para enviar éste mensaje y probablemente me castigarán en cuanto se enteren, pero no importa, quiero saber la verdad, por favor si alguien lee esta carta podría responderme.

La mente de Martín era un estallar, claramente ese mensaje venía del otro lado del río, al leer la carta Martín recuperó sus emociones, podía imaginarse a Kate mientras leía, por su caligrafía, por su manera de escribir. Así que decidió responderle.

Por otro lado Kate es una chica de piel morena y ojos verdes, vive en el pueblo de “Salam” que en Árabe significa paz, es un pueblo donde priorizan la paz en primer lugar y la meditación, Kate tiene solo a su madre, quién nunca le explicó nada acerca del río, solo que estaba prohibido acercarse. En el pueblo de Salam también sabían la historia del río de emociones pero solo los de la realeza, y algunos adultos del pueblo quienes no cuentan nunca a su hijos, y solo siguen con su paz interior y las ceremonias obligatorias que se hacen todas las noches donde meditan y adoran a un supuesto Dios que hay detrás de las colinas donde veían todas las tardes ponerse el sol. Cada atardecer ellos se sentaban alrededor de un fuego mientras veían al sol esconderse en las colinas y adoraban al Dios que según sus creencias se llevaba al sol para luego enviarlo al día siguiente con mas luz que nunca y mas Paz para el pueblo.

Kate tiene solo a una amiga, Agustina, una chica muy simpática y seria a la vez, era la más inteligente de la clase, es rubia y usaba anteojos, es una chica muy bonita, y siempre andaba con Kate para todos lados, desde chica jugaban, pero se internaban en el bosque, ya que en el pueblo estaba prohibido todo tipo de ruidos, en el bosque se habían elegido un árbol y de a poco se fueron armando una casa donde jugaban hasta que un día ambas sintieron una atracción y se besaron, fue una linda noche dónde juraron que lo volverían a hacer, pero justo cuando se fueron tuvieron un castigo por el hecho de haber faltado a la ceremonia de esa tarde, Kate y Agustina estaban tristes en la celda donde ahora pasarían una semana antes de volver, la madre no la visitaba a Kate en las tardes puesto que esas eran las reglas del pueblo, y lo mas importante era seguirlas. Cuando salieron de la celda Kate volvió a su casa donde la esperaba su madre con una mirada amenazadora, la reprimenda duró horas donde le decía que no debía haber faltado a la ceremonia, que después de todo son sus creencias, y la mandó a dormir sin comer. Ahora a Kate y a Agustina la vigilaban y se aseguraban de que estén presentes en la ceremonia.

Pasaron semanas y semanas donde Kate asistía a la ceremonia; ya no la vigilaban porque se había portado bien, y seguía las normas al pie de la letra, ya no se juntaba con Agustina, porque si bien a nadie le contaron lo de su atracción que por cierto no hubieran tenido problemas si se juntaban, pero no lo hacían para no distraerse y poder asistir a la ceremonia. Pero Kate pensaba en que en realidad no creía en lo del supuesto Dios que había detrás de las colinas, solo la obligaban a creer, y tenía ganas de saltarse una noche y romper una de las leyes, no se decidía si ir a la colina y averiguar si es verdad lo de su Dios, o si meterse en el río, finalmente pensó en el río, pensó en el agua, húmeda, fresca, relajante, Kate no entendía, si su pueblo añoraba tanto la paz, ¿por qué no le permitían meterse en el río?.

Era una una pregunta que le comía la cabeza a Kate y debía sacarse la duda, se encontraba acostada en su cama mirando el techo y pensando cuando de pronto su madre le golpea la puerta diciendo que la ceremonia está por comenzar, Kate le contesta que ya sale, pero en realidad no iba a hacerlo, esperó a que su madre se alejara de la casa y de inmediato corrió por detrás y se internó en el bosque, con una botella en la mano, y una carta, pensó en la carta, si alguien la leería, que pasaría, pensó en la reprimenda que recibiría de su madre cuando volviera a su casa, pero no le importó, ella quería seguir sus instintos, sus ideales, sus creencias, no le gustaban las leyes de su pueblo y extrañaba tanto a Agustina pero como ella siempre le gustaba seguir las reglas y por la distracción de aquella noche ahora ella la ignoraba cada vez que la veía pasar.

Kate había llorado en silencio en su habitación y triste por que su amiga no quería saber nada de ella. Pero se consoló pensando en lo que iba a hacer, iba a enviar la carta en una botella, cuando llegó al río se mojo la cara, y por un instante sintió mucha ira, al extremo por lo que ocurría en su pueblo y por las injusticias, no se dio cuenta de lo que era, pero de tanta ira arrojó la botella al río con tanta fuerza que se perdió de vista, el río tenía varios metros de ancho y no podía verse del otro lado. Pero aún así Kate tenía la esperanza de que alguien la leyera.

Esa noche Kate no fue a su casa, se quedó en la casa del Árbol que había hecho con Agustina, tenía la suerte de que nadie conocía ese lugar solo Agustina quien si la seguía queriendo sabría donde encontrarla. Durmió en esa casa del árbol contenta, escuchando ruidos en el bosque pero sin sobresaltarse, ya que con tanta paz y meditación había aprendido a ser tranquila y paciente.

Martín escribió la carta de respuesta y se la mandó con un cuervo, ya que como era el emblema de su pueblo sabía muy bien como hacerlo, y además le obedecía:

Hola Kate: mucho gusto soy Martín, vivo en un pueblo llamado “Raven”, tu botella me golpeó en la cabeza, soy un príncipe y la verdad me emocionó tu carta y me dieron mas ganas de conocerte, a y por cierto gracias porque me devolviste las ganas de vivir, ya que bebí el agua del río como apuesta con mis amigos, te envío esto con un cuervo quien si me quieres responder te esperará y me puedes responder mediante el ciervo. Posdata: espero que la reprimenda no sea tan dura.

Kate ve volando un ave directo hacia ella, pensó que no la había visto pero de pronto el ave entró por la ventana de la casa del árbol con una carta en el pico y luego se posó en el marco de la ventana a esperarla a que leyera la carta.

Kate la leyó entusiasmada, había descubierto que al otro lado del río había otro pueblo, y que el que le había respondido era un príncipe. Por un momento pensó en el príncipe de “Salem”, un chico morocho y creído que siempre se la pasaba en las ceremonias mirándola a Kate con deseo, y Kate sentía vergüenza ajena y asco a la vez porque en una ceremonia no se pueden hacer esas cosas. Por otro lado se estaba enterando los secretos que su madre ni la realeza de “Salem” no quieren contar, al parecer el río te quita las ganas de vivir. De inmediato Kate mira al cuervo, piensa y se acerca hasta la ventana, el cuervo le picoteaba la mano cariñosamente, se volvió para la cama y agarró un pergamino, y escribió:

Hola Martín: Estoy también muy entusiasmada por conocerte, muy lindo cuervo, aquí en Salem no me gustan las leyes que hay, nos obligan a creer lo que ellos creen, aún no me castigan porque estoy escondida en el bosque, pero me imagino que cuando vuelva a casa me encerraran en la celda otra vez, pero claro, si es que vuelvo. Mucho gusto Kate

Y así siguieron por años, Kate había vuelto a la semana recién a su casa pero solo para despedirse, estaba claro que no quería pertenecer más a ese pueblo con normas absurdas pero que agradecía por todo lo aprendido, Agustina se le acerca y la abraza, y fue en ese momento donde sintieron como un fuego las unía a ambas para siempre, pero ya no volverían a verse, porque Agustina se había enamorado y ya se había puesto de novia con Micaela, una chica de la misma clase pero que nunca se había hablado con Kate, Micaela era de la realeza, era la segunda hija del rey y la reina. Kate le dio un beso en su mejilla y sin que nadie la escuchara le susurró a su oído diciendo que ella sabe dónde iba a estar, Agustina sonrió. Luego de ese día Kate se fue a vivir a la casa del árbol, sólo se llevó su ropa y su guitarra que tocaba todas las noches mientras veía al cuervo volver con la carta de Martín, exiliada ahora tenía tanto tiempo para sí misma, y para todo lo que quería hacer, pensaba en como conocer a Martín, ya que sabía que no se podía tocar el agua, pensó en hacer un bote, pero con la fuerza del río el bote se lo llevaría la corriente hasta vaya a saber donde.

Añoraban tanto conocerse ambos, Martín había dejado de ser engreído y le había contado a Kate lo que se decía sobre el Río de las Emociones. Si bien no se conocían el rostro, por tantos años mandando cartas se habían enamorado, y pensaban en como sería conocerse. En eso mágico que ocurre y en como se pone el corazón cuando estás cumpliendo un gran sueño. Martín era príncipe pero era claro que ya la realeza no le importaba, solo quería a Kate. Pensó también en exiliarse de su pueblo pero no pudo porque a diferencia de Kate, el amaba a su pueblo, después de todo ese pueblo le dio la libertad que siempre tuvo, libertad de creer, libertad de amar.

Ambos se pusieron a construir un puente con árboles caídos, era obvio que tardarían semanas para terminar. Pero tenía su objetivo, cada uno de su lado iba a empezar y tenían la esperanza de encontrarse en el medio del río pero obviamente era algo mas difícil ya que no se puede estar seguro de coincidir porque el río es ancho y no se ve nada hacia el otro lado pero igual lo intentaron.

Después de unas dos semanas iban llegando al medio del río y a lo lejos se vieron mutuamente, sus corazones latieron profundamente, mientras seguían trabajando; por todas las veces que se metieron al río para poner las columnas del puente, ambos sentían que se reforzaba un nuevo sentimiento, el sentimiento del Amor y la Nostalgia ya que iban a ser las primeras personas en años en conocerse, y en cruzar el río sin tener ganas de suicidarse, en lugar de eso se besaron y sus Almas quedaron unidas por toda la eternidad. El amor a primera vista se hizo cada vez más fuerte, y pudieron ganarle juntos a los horrores que soltaba el río, y es que con Amor todo se puede aunque los de afuera te lo pongan difícil.

Alexis Deblasis

Publicado por Wulfric WeGood Goldstein

Desde chico fui muy tímido en la escuela era incapaz de entablar una conversación, siempre fui solitario y pensativo, y antes odiaba esa parte de mi porque no me sentía normal o mas bien como los demás, pero a medida que fui creciendo mis experiencias, buenas y malas me hicieron cambiar esa opinión y la verdad me siento mejor y tranquilo con la persona que antes fui y la persona que soy ahora, yo creo que hay una conexión, ya que hoy en día disfruto la soledad y agradezco el haber sido solitario, hoy quizá no sea tan tímido como antes jaja pero si aprecio el estar solo debes en cuando relajarme estar conmigo mismo y siempre voy a apreciar eso. Ojo esto no significa que no vaya a estar con nadie, también he estado enamorado y también me volveré a enamorar y planeo casarme, tener hijos etc. …

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