Hermanos (cuarta parte)

Queridos Lectores: les traigo la cuarta parte de esta mini-novela “Hermanos”.

Bajo el iluminante sol de madrugada la casa rodante transitaba por la ruta cuarenta en dirección al norte, Pablo ya se había vuelto a desaparecer, Yamil no se preocupaba y agradecía esa ayuda de su hermano pese a que al estar muerto él era la mejor forma de comunicación ya que no lo pueden rastrear nadie. Mia iba al volante con aspecto de cansada por manejar durante la noche; Yamil no podía manejar pese a que la pierna herida aún no se recuperaba. Pero no desperdiciaba tiempo, se disponía a estudiar el mapa de la Legión, con lujo de detalle, para poder ver bien cada calle y así entonces darle indicaciones a Mía. Ya llevaban unas dos semanas viajando, venían llegando a Neuquén cuando se tiraron a la orilla a descansar, aseguraron la casa rodante para no tener ninguna visita inesperada, y se pusieron a dormir, esta vez juntos.

Bajo esa oscura noche se oían ruidos de búhos y una veintena de animales que reflejaban mediante sus lindos cantos una noche tranquila y relajada, rápidamente ambos se durmieron y se sometieron en la profundidad de un sueño no muy habitual, Yamil soñaba que estaba en su casa de España y que justo aparecía su padre adoptivo y le disparaba en la cabeza pero esa bala no llegaba nunca hacia donde estaba él, porque justo en ese momento todo se congelaba y Yamil comezaba a volar, pero en ese entonces la veía aparecer a Mía con la ropa de la Legión de la sangre y le decía que debía morir, Yamil se sobresaltó y despertó de un grito que aterrorizó a Mía y se despertó también.

-¿Qué? ¿Qué ha pasado?, – preguntó Mía aterrorizada

– Nada creo que tuve una pesadilla

Mía abrazó a Yamil y ambos intentaron dormirse de nuevo pero Yamil volvía a tener otra pesadilla, aunque esta vez no se despertó, comprendió que las pesadillas de ahora en mas se debían a su cambio de personalidad que iba adoptando; convertirse en asesino por defensa propia no es fácil para alguien cuya mente lo traumaba contantemente.

Por otra parte Mía soñaba que estaba en la playa de Australia con Pablo, besándose, pero justo entre las hierbas que había a una orilla, aparece Yamil diciéndole: -¿cómo estás mi amor?. Y para su sorpresa Pablo no se enojaba y ambos le decían “mi amor”. Se despertó sobresaltada, y ahora fue ella quien gritó, aparentemente también estaba traumada por lo que había pasado, y porque pronto se convertiría en asesina seguramente.

Yamil y Mía estaban obviamente traumados por la situación que estaban viviendo, pero si querían completar la misión para luego vivir tranquilamente debían resolver esos simples asuntos.

Al cabo de unos minutos una bomba estalló no muy lejos de donde se encontraban, ambos miran por la ventana de la casa rodante y ven el fuego y dentro del fuego ven el símbolo de la Legión. ¿Cómo los habían encontrado tan rápido?, pero antes de seguir pensando uno de ellos salió de entre las llamas y se acercaba a la casa rodante, vestía el habitual abrigo de la legión pero para sorpresa de ambos, llevaba una bandera de Brasil en su pecho, era obvio que pertenecía a la legión de la sangre que se encontraba en Brasil. ¿Cómo sabían los de Brasil lo que tramaban Yamil y Mía? Pero Yamil justo recordó, que cuando desmanteló la legión de Argentina, uno de ellos sobrevivió y se perdió en la oscuridad, seguramente de alguna forma avisó a los próximos de la Legión.

Yamil se sentía un idiota, ¿Cómo había dejado que uno de ellos escapara?, ¿Cómo no se había dado cuenta? Culpa de aquel error y por la conmoción de la idea de matar ahora las cosas se habían puesto mas difíciles de lo esperado, los de la Legión de Brasil no iban a hacerles llegar tan fácil.

Rápidamente Mía arrancó la casa rodante en dirección al norte, solo pensaba en alejarse de aquella gente, mientras Yamil tomaba un arma y se ponía a disparar desde la ventana. Afortunadamente lograron escapar pero era no podían volver a esconderse, tenían que pensar un plan rápidamente, algo que les diera la oportunidad de confundir a la legión y poder viajar a Brasil. Al llegar a la frontera de Mendoza con Neuquén solo siguieron unos cuantos kilómetros y luego partieron rumbo a San Luís. Pero antes de hacerlo se pararon a una orilla en un desolado lugar (para no poner a ninguna persona inocente en peligro), simularon quedarse allí, cerraron las puertas, y disimuladamente salieron por la ventana, la cerraron bien, y se fueron de ahí en mas caminando, la Legión ya conocía su vehículo así que ya no era seguro, caminaron ambos de la mano con sus pertenencias en sus bolsos y las armas.

Llevaban caminando unos veinte minutos cuando llegaron a un poblado, afortunadamente no encontraron a nadie de la Legión, eso significaba que el plan de haber dejado la casa rodante había resultado perfecto. Cansados de caminar buscaron algún auto ya que no podían volver porque se pondrían mas en riesgo y además no sabrían si la casa rodante estaría, seguramente estaría prendida fuego con una de esas bombas de la legión. Encontraron en el poblado una agencia de autos, pero no disponían de mucho dinero como para comprar un auto. Con la Legión tras ellos, la posibilidad de no tener donde dormir o comer, sin tanto dinero, era obvio que se encontraban en aprietos. Debían hacer algo, no podían quedarse allí, lo único que se les ocurría era robar un auto, a ninguno le gustaba la idea ya que los criaron con buenos modales, pero dada la situación no les quedaba opción, tenían que idear un plan y robar un auto antes del anochecer o sino se encontrarían en graves aprietos.

Sentados en un callejón se pusieron a pensar en el plan, Mía había comprado unas hamburguesas en el restaurante del poblado y ambos disfrutaban del delicioso sabor. El plan podía resultar algo peligroso pero en cuanto estén bien concentrados no podrían tener problemas, pese a que no estaban acostumbrados a robar, ambos se encontraban traumados, pero a pesar de ello, demostraron ser muy inteligentes.

Compraron en una tienda de ropa algunos abrigos y Mía se hizo pasar por una chica que iba a buscar trabajo, mientras Yamil con su leve dolor ya en la pierna de disponía a actuar como adolorido para que a Mía le den el trabajo, esa parte del plan les salió bien, Mía les decía a los encargados de la Agencia que debía cuidar a su novio ya que sufrió una grave pérdida y una discapacidad permanente. Así que Mía consiguió el trabajo, y no solo eso, la agencia les otorgó un departamento donde ahora descansaba Yamil y pensaba en el robo que debía cometer cuando el sol se esconda. Cuando Mía volvió de la agencia le facilitó el plan a Yamil, que había pensado una muy buena manera de entrar en la agencia y sacar un auto, pero Mía había llegado en un auto Volkswagen que el dueño de la agencia le había prestado por la supuesta condición de su novio, definitivamente Mía es muy inteligente. El plan resultó, tan solo debían abandonar el departamento y partir en el auto en dirección a San Luis pero ambos se sentían terriblemente mal ya que iban a traicionar la confianza del dueño de la agencia que amablemente les otorgó el auto y el departamento, pensaron en dejarle alguna nota pidiendo disculpas, pero no podían arriesgarse a que la Legión encontrara la nota antes, porque si eso pasaba el jefe y todos los empleados de la agencia estarían en peligro, eliminaron todas las pruebas de que ellos estuvieron allí, limpiaron el departamento para que no hubiera ninguna huella, solo les quedaba una sola cosa y era que si el jefe de la agencia levantaba una denuncia contra ellos por robar el auto, se delatarían ellos mismos ante la Legión, y entonces no podían imaginar que les pasaría a ellos, seguramente la Legión los torturaría en busca de algún indicio de Yamil y Mía, y luego los mataría, ya que ese es el principio de la Legión de la Sangre.

Siguieron viaje en el auto, con sus pertenencias, manejaba Mía, y ambos rogaban que el dueño de la agencia no haga la denuncia por robo, mas que nada por él, para que la Legión no vaya a la agencia, pero la solución llegó a ellos dentro de unos minutos; Pablo se apareció en el asiento de atrás del auto, y los felicitaba por el brillante plan, y les dijo que no se preocupen que él antes de aparecer en el auto se fue a la Agencia y les borró la memoria a todos, así que nadie sabe que habían robado el auto.

Ese viaje fue relajador, Mía se sentía cansada de manejar pero como Yamil ya se había recuperado se sentó él tras el volante, mientras Mía y Pablo conversaban en el asiento de atrás, era obvio que se seguían amando, después de todo, “El amor verdadero es para siempre” pero por mas que sea para siempre hay que saber cerrar el ciclo cuando la situación no da para mas, esos momentos no se olvidan por mas que la persona no esté mas, esos momentos quedan para siempre guardados en el corazón.

Mía desplegaba el mapa de la Legión y daba instrucciones a Yamil, junto con Pablo, y gracias a ello la Legión no pudo encontrarlos hasta que llegaron a Brasil, habían pasado por Córdoba, Santa Fe, Corrientes, Misiones, y en cada provincia tuvieron tiempo de descansar. Ya en Brasil se encontraban de cincuenta kilómetros de la sede de la Legión se encaminaron hacia allá pero antes decidieron atacarlos por atrás aprovechando que estaban desprevenidos y no sabían donde se encontraban ni que vehículo tenían.

Cuando llegaron, ésta vez fueron Yamil y Mia quienes se bajaron para ir a desmantelar la Legión, estaba claro que era un trabajo para dos personas, Pablo se quedó en el auto para cuidar y para estar alerta, ya que al estar muerto tenía una particularidad, la de informar a través del pensamiento a Yamil y Mía sobre cualquier cosa que pudiera pasar. Era de noche Yamil y Mía se internaron en la oscuridad con la ropa de la Legión de Brasil, que Pablo había tomado cuando volvió a la escena de la bomba esa vez que Yamil y Mía pudieron escapar. Eso tenía una ventaja, que podían simular que eran de allí, y entonces se ahorrarían tener que sacarse la ropa para que los marquen lo cual iba a ocurrir lo mismo que en la Legión de la Sangre de Argentina. No podían arriesgarse a que vuelva a suceder y no debían dejar que nadie escape porque avisaría a la próxima Legión.

Se internaron en la Mansión de la Legión por la puerta de atrás, como indicaba el mapa, y vieron un iluminado pasillo donde ambos se encontraban atentos a cualquier movimiento, caminaron sigilosamente por la alfombra roja del pasillo pensando en como desmantelarla, y entonces Yamil recordó como lo había hecho, tan solo debía matar al jefe ya que estaría conectado al edificio y éste explotaría. Llegaron a una habitación llena de cables y tensiones eléctricas, lo cuál era una suerte porque se metieron y desactivaron las alarmas, para que cuando maten al jefe no suene ninguna alarma que advierta a los demás.

Salieron sigilosamente de la habitación y se encontraron una docena de integrantes de la Legión, Mía sin pensarlo comenzó a disparar, y entonces comprobó que también tenía muy buena puntería, mató a diez de ellos, los dos que quedaron se volvieron corriendo, pero Yamil y Mía los siguieron y cuando estaban por internarse en otra habitación, Yamil les disparó. Se acercaron a esa habitación y se encontraron con un enorme pasillo, con una gran alfombra roja, una lámpara de cristal colgaba del techo, todas las paredes con velas, y unos cincuenta miembros de la legión, y a lo lejos se veía sentado el jefe, Mía con su buena puntería mató a otros Diez pero el undécimo le alcanzó a disparar en el pecho, afortunadamente Mía seguía respirando, Yamil apuntó en dirección a la lámpara de cristal y esta calló por encima delos cuarenta hombres que quedaban, no los mató pero aprovechando la distracción apuntó a la cabeza del jefe que se hallaba sentado al final del pasillo, éste murió pero no sonó ninguna alarma, ni tampoco el cronómetro porque Yamil lo había desactivado pero si era seguro que el lugar explotaría, así que antes de que se levantaran todos Yamil tomó a mía se la acercó a su pecho y comenzó a correr hacia el pasillo por donde vinieron, uno se ellos se acercó, pero con Mía aun herida alcanzó a disparar para atrás y lo mató, eso les dio tiempo para escapar, llegaron al final del pasillo y abrieron la puerta y salieron al frío aire de la noche, pero justo en ese momento alguien salió y escapó dispuesto a internarse en la oscuridad.

-No,- decía Yamil.

No podían dejarlo ir y cometer el mismo error que antes, así que dejo cuidadosamente a Mía en el suelo y apuntó a la cabeza el hombre corriendo, este iba corriendo pero en cuanto el disparo lo atravesó se calló muerto en el frío suelo de los terrenos de la Legión. Yamil agarró a Mía rápidamente y ésta se abalanzó como pudo sobre su pecho y comenzaron a correr justo a tiempo que escucharon la explosión detrás de ellos, continuaron corriendo y vieron a lo lejos pablo con la alegría en su rostro de que habían completado ya la segunda parte de la misión, nadie podía negar que la Legión de la Sangre de Brasil y de Argentina ya no existían mas, y lo mejor era que nadie mas de la legión lo sabía, como no dejaron que nadie escape esta vez, podían viajar tranquilos hacia la próxima Legión, que resultó ser en Colombia; es lo que decía Pablo que había estado leyendo el mapa y les había contado como era el lugar mientras Yamil curaba a Mía, afortunadamente la bala solo rozó el corazón y salió, Mía se encontraba bien, es lo que decía Pablo al observarla, pero obviamente necesitaba tiempo para curarse, Yamil tomó el volante mientras Pablo se ocupaba de atender a Mía mientras ésta intentaba descansar. El auto era lujoso así que no les hizo falta alquilar un hotel, Yamil se reclinó en su asiento hacia atrás y Mía dormía en el asiento de atrás, Pablo había asegurado el auto, estaban estacionados en un poblado de Brasil, si se comportaban normales, no había forma de que la Legión los encuentre y podrían descansar tranquilos para a la mañana siguiente recargar combustible y continuar el viaje hacia Colombia.

Esta historia continuará…

Alexis Deblasis

Publicado por Wulfric WeGood

Desde chico fuí muy tímido en la escuela he incapaz de entablar una converzación, siempre fuí solitario y pensativo, y antes odiaba esa parte de mi porque no me sentía normal o mas bien como los demás, pero a medida que fuí creciendo mis experiencias, buenas y malas me hicieron cambiar esa opinión y la verdad me siento mejor y tranquilo con la persona que antes fuí y la persona que soy ahora, yo creo que hay una conección, ya aue hoy en día disfruto la soledad y agradezco el haber sido solitario, hoy quizá no sea tan tímido como antes jaja pero si aprecio el estar solo debés en cuando relajarme estar con uno mismo y siempre voy a apreciar eso. Ojo esto no significa que no vaya a estar con nadie, también he estado enamorado y también me volveré a enamorar y olaneo casarme tener hijos etc ...

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